miércoles, 17 de febrero de 2016

#8 Aquel árbol de Isla Negra



Amigo paciente, desprovisto de ceño,
inmóvil como navío inerte de viajes.
de pies húmedos, como de niño pequeño,
de cabello retorcido, entrelazando el paisaje.

Tu ánimo parece cambiar con las sombras,
cuando prolijas llegan sin atraso,
cuando un obtuso cree que sobras,
y en tierra, deja una herida como imperfecto trazo.

Detienes el frío cántico del viento,
como cuando te vi luchar con las tempestades,
cuando sostuviste mi espalda y recupere mi aliento.
Testigo de mis tardes, amores y amistades.


(letra y fotografía G. Soto García)

4 comentarios:

  1. Hola! gracias por tu visita a mi blog. Veo que somos paisanos. Lindas tus letras y tus fotos. Eres todo un poeta.
    Saludos desde Valdivia.
    Eugenia Maru

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    1. Hola, que bien
      algún día conoceré Valdivia,
      gracias a ti tambien por visitarme,
      pasar por tu blog es muy agradable y digno de volver a visitarte
      saludos

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  2. Cuando trazamos heridas, las palabras saltan puras, transparentes, hondas hilvanando versos como los tuyos . El solo titulo es una metáfora preciosa. Gracias por compartir

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    1. Muchas gracias por tus palabras, me llena de alegría.
      Saludos y un abrazo afectuoso desde la distancia

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