martes, 29 de marzo de 2016

#20. Canto a tu piel

Como castillo de amapolas
para ser conquistado
o de sólidas piedras
para tu desdén.
De invisibles marcas
de dedos olvidados,
para mi, fantasmas,
que no se ven,
que no se ven.

Porque en ti reposan las muertes
de tu alucinante brebaje.
Me enemisté con mis manos
por enamorarme de las tuyas.
Amo tu color invernal
desde mis someros cabotajes,
y de mis suicidas abordajes,
por favor, no huyas,
no huyas.


(Guillermo Soto García)

lunes, 21 de marzo de 2016

#19 Enamorado


(Lo escribí hace algún tiempo, y hoy lo encontré pululando por ahí, entre mis viejos poemas)

Amo mi esbozo de silencio
cuando apareces como escarcha iluminada,
levantando mis párpados
y terminando en mis brazos, solapada.

Amo tu verdadero esplendor de las mañanas,
cuando me arrojas un beso enmarañado,
cuando desgarras cada gota de mi agonía,
cuando levantas mi ego, amurallado.

Ya no caen mis párpados en los ocasos,
ya no soy ese barco encallado,
y en el estupor de este nuevo universo,
dejo de ser el navegante, aquél, ese de nortes equivocados.


(Letra y fotografía G.Soto García)

martes, 15 de marzo de 2016

#18 Encuentro


Mis besos rodeaban tu cuello,
mientras enaltecías tu barbilla,
mientras tus ojos se cerraban
y el arrebol nacía en tus mejillas.

Oh!, minúsculo silencio que muere,
oh!, deseo que no se agota,
ahora se cierran mis ojos,
efímeros, como canto de gaviota.

Probé la melodía de tu respiración,
exaltada y levemente briznosa,
oh!, tesoro que guardo en mi boca
oh!, como desfile de olas furiosas.

Mis manos moldeaban tu cintura,
con el aire cada beso mas estrecho,
y desnudos, nos enervamos fugaces,
entrelazados, como al viento los helechos.



Guillermo Soto García

jueves, 10 de marzo de 2016

#17 Mi hijo y más


Mi hijo y más,
que a mis ademanes en retamos,
con su dialecto improvisado,
desarma mis reclamos.

Quien me toma de la mano
cuando mi risa ha fracasado.
Quien me dio un abrazo
cuando ni yo lo había notado.

Mi vida,
que a mi despertar trajo prisa,
que mi camino hoy ensancha,
que el mal disipa con su risa.

Mi hijo y más,
como semilla alada del abedul,
con el desasimiento en timidez,
con su belleza, como retrato en hora azul.


(Letra y fotografía G. Soto García)

lunes, 7 de marzo de 2016

#16 Te duermes


Cuando no me esperas,
cuando tus ojos enmudecen,
se unen nuestros silencios
y mis sueños adolecen.

Cuando viajas sola,
tus paisajes yacen desiertos
enalteciendo mis desvelos,
derramando los inciertos.

Y te vas tan lejos,
dejando pendiente los afanes,
aletargadamente esperanzados,
descaminando mis planes.

Cuando no me esperas,
cuando tus ojos enmudecen,
se unen nuestros silencios
y tu desapareces.


(Letra y fotografía G. Soto García)

viernes, 4 de marzo de 2016

#15 Cuando recuerdas amarme


En un desierto despavorido
me transformo con tus manos
al oasis desprendido
de tus minutos profanos.

Como extraños arrebatos
son tus diminutos deshielos,
Oh!, amados momentos,
soy huésped de tus cielos.

Y en la humedad enaltecida
de tu triunfal aforismo,
regresas a tus hielos
y volvemos, volvemos a lo mismo.


(Letra y fotografía G. Soto García)

miércoles, 2 de marzo de 2016

#14


He decidido escapar de las nubes,
de las mismas que alguna vez, se vistieron de arrebol.
He decidido escapar de aquellos ojos, aquellos abedules,
de la solapada autocracia del amor.

Por eso escapo para no ver nuestras huellas,
escapo, porque borrarlas sería un error.
Aquellas cicatrices, aquellas mellas,
todas antípodas, de lo que fue un clamor.

Me voy, porque duele verte sincera,
escasa de abrupta pasión,
porque mi tiempo, requiere de otras maneras,
porque inimaginable, te precisa mi razón.


(Letra y fotografía G. Soto García)