lunes, 10 de julio de 2017

Sala de espera (Microrrelato)

Esta noche, en este hospital, el aire pesa más que el hierro, cada rictus es un oasis que pronto se seca, los minutos levitan lentamente como fantasmas olvidados y solo el sueño aminora las quejas; De pronto y cada cierto tiempo surge lo inesperado: Por pálidos segundos todo parece iluminarse, pues entre el tumulto, en la eufemística estancia, casi fuera de lugar, alguien tibiamente sonríe.

Guillermo Soto García

jueves, 27 de abril de 2017

Sueño de paz


Poema realizado para la fundación niños de luz

(Para que lo recite tu niño interior)

Marchemos con pistolas que lancen agua
con globos en lugar de escudos
con sonrisas en señal de ataque
con abrazos derrumbando muros.

Lancemos de los aviones poesía
con misiles hechos de versos.
Sembremos desde el cielo alegrías
con poemas de locura inmersos.

En perfecta formación de sonrisas
declaremos la amistad sincera
para que sientan en el rostro la brisa
aquellos niños, que la paz esperan. 

(Guillermo Soto García)

sábado, 4 de febrero de 2017

#38. Mi abuelo Bertín



Las voces vestían diletantes al poderoso fulgor de sus pasos, los toscos semblantes se rendían como vías sobre durmientes quejumbrosos, con justa razón, más de alguna vez, alguien lo comparó con un tren.

Supe de sus años, en que las salitreras lucían imponentes en medio del desierto, con oficinas conectadas por delebles y a veces tímidas huellas; resaltando valiente, luchador, enérgico, obrero, desafiante del sol y sus inapelables embates.

No vi ceder sus brazos ante turbulentas ráfagas que pretendían derribarlo, no lo vi envejecer, caer, deshilachar, ni menos desbarrancar una sutil y medrosa lágrima. Lo vi correr en evidente desventaja, para después ganar.
  
Dicen que forjo bandadas de amigos,
prístinos senderos para imitar,
círculos irrompibles de almas alegres
y la riqueza inherente del cosmos familiar.

Las voces vestían diletantes…al poderoso fulgor de sus pasos…


(Guillermo Soto García)