lunes, 10 de julio de 2017

Sala de espera (Microrrelato)

Esta noche, en este hospital, el aire pesa más que el hierro, cada rictus es un oasis que pronto se seca, los minutos levitan lentamente como fantasmas olvidados y solo el sueño aminora las quejas; De pronto y cada cierto tiempo surge lo inesperado: Por pálidos segundos todo parece iluminarse, pues entre el tumulto, en la eufemística estancia, casi fuera de lugar, alguien tibiamente sonríe.

Guillermo Soto García

12 comentarios:

  1. Son eternidades las que transcurren en esas esperas.
    Un abrazo.

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  2. ...el inmenso valor, del milagro de una tibia sonrisa.

    Bellísimo.Puritita poesía. Y un placer conocerte.

    saludos poéticos. Soco

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    1. Muchas gracias por tu visita, es un placer.
      Un gran abrazo

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  3. Ese aire tan pesado...
    Sí, aire de hospital, aire de muerte y dolor.
    Menos mal que apareció la sonrisa.

    Saludos.

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    1. Saludos TORO, así es, a veces solo una sonrisa puede aliviarnos.
      Saludos

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  4. Hermoso igual que todos tus relatos y poesias, me encantan!

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  5. Y es que la vida se abre camino, muestra su tez, su luz… aun desde esa línea tan frágil que nos hace tambalear…

    Bello e intenso, querido amigo…

    Bsoss enormes.

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    1. Que agradable es tu visita amiga. Es de esos momentos que amerita alguna estrofa.
      Un gran beso

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